3 de octubre de 2013

Sexualidad

Ayer, por destiempo universitario, el Pancho me pide que escriba el artículo de hoy; la verdad es que no ando muy claro en mi cabeza como para hilar profundo textos asertivos –tampoco es que sea imperante-, como medio de inspiración acudí a bitácoras de antaño, grande fue mi sorpresa de encontrarme con esta joyita titulada al igual que esta entrada, el texto es de cuando era una aproblemada chica de dieciséis años. Obviamente que en ocho años muchas cosas cambian, sobre todo si años después navegas los mares Trans en el barco del deconstructivismo de género.

En todo caso esta vez prefiero dejarles la crítica, el análisis, las dudas y demases a ustedes mismxs, queridxs lectorxs; espero disfruten este vórtice de tiempo. E interesante sería dejaran su opinión al respecto.


Sexualidad
Miércoles 08 de marzo, del 2006
"¿Por qué habrá de existir la sexualidad? ¿No sería mejor que todos fuésemos simplemente seres asexuados? Ya, sí... Esto da para mucho debate, muchos antropólogos -o qué se yo- me darían sus explicaciones científicas y estudios, pero no me importa saber el por qué, simplemente me gustaría ser yo una simple alma vagando por un mundo donde nada importaría al unirse una con otra, sin importar la apariencia de ésta, ni su forma de pensar, ni nada, y que nada interfiriese en ello... Pero obviamente somos seres humanos, seres “sexuados”, todo lo que nos rodea es sexualidad, y no me refiero específicamente a las relaciones sexuales, sino a la sexualidad en sí, tal como género, como todo lo que encierra esta palabra tan completa: “sexualidad”.
No es que sea una obsesionada con el tema, para nada, simplemente que es un tema relevante en mi vida; desde pequeña me ha marcado el hecho de ser mujer, luego el hecho de enamorarme de una persona de mi mismo sexo, luego el creerme un niñito, luego de “forzosamente” ser niñita (lo que soy al fin y al cabo), luego de, quien sabe, enamorarme (no se ah...) de un hombre... es tan enredado todo lo sucedido en mis cortos 16 años que me es difícil explicarlo, entenderlo y aceptar todo como es, porque ¡simplemente no sé cómo es!
Se habla de una posible “bisexualidad”, claro... estoy con una pareja hombre, pero también me gustan las mujeres, y en especial una que me ha quitado el sueño desde el año pasado (lo de quitar el sueño simplemente es un decir...).
Lo que mas odio de mi vida es ser una carga, una molestia, una espina que clave los pies de la gente que quiero, desde mi familia hasta mis amigos... incluso mi pareja; es curioso que mencione esto, pero si fuese heterosexual quizá sería mucho más feliz, pues haría feliz a mis padres, a mi pareja, a la sociedad, etc; pero si es que soy homosexual... lo único que ganaría sería sufrir más, y a sufrir le tengo bastante miedo, a sufrir más de lo que se puede sufrir ahora.
“No se puede un homosexual obligar a ser heterosexual” esa frase casi me sacó lágrimas, es que no es que sea mi caso, sino que “puede” serlo y más pensando como pienso... más me daña; no quiero dañar a quienes me quieren, pero quizá debería ser mas egoísta en este ámbito, pero me cuesta, es mas, creo que no puedo.
A mi pareja creo que lo amo, y lo amo no se si como hombre, quizá lo ame como persona, y eso es lo curioso... ¿se puede amar como persona y no como hombre a la pareja? Es decir, si todo es sexualidad a la larga... ¿será dañino eso para ambos? Supongo que sí, pero no sé qué hacer, la verdad es que no entiendo, a él no quiero dejarlo, es más me da celos si ve a otra mujer, y eso más me causa confusión. Pero, por otro lado, aparece ella -la innombrable-, con su modo tan llamativo de ser; al volver a clases la volví a ver, y nuestro reencuentro fue tal y como lo imaginé: la vi, me vio, se acercó, me abrazó, la abracé, le dije que la había extrañado mucho, ella me dijo que también (sin mal pensar), nos separamos, le besé la mejilla, ella me observó con su sonrisa, luego caminamos juntas medio abrazadas y conversamos de las vacaciones. Tan sólo con eso ella logra matar lo mas profundo de mi ser, logra molerme el pecho, dar un giro a mi corazón por mi estómago y volver a su lugar normal; ella me marea sólo con verla, ella hace que mis piernas flaqueen con sólo verla sonreír...
Sin embargo a mi pareja lo amo, ¿lo amo?, ¿es amor lo que se divide entre mi amor por ella?, ¿es que acaso cabe amor fuera del amor poético, novelesco, el amor plasmado en un lienzo, el amor irreal pero existente?, ¿o será sólo el amor por el ser, por la persona, por lo que es conmigo, por como es, por ser tan amigo siendo pareja?...¿o simplemente será un miedo a estar sola?
No sé, solo sé que a él lo amo, no sé cómo lo amo exactamente, pero aún así sé que lo amo... ¿y a ella? A ella también la amo, pero a ella si sé como lo amo, ella es mi amor poético, el amor que ya nombré líneas atrás, ella es el amor plagado de dudas, el amor imposible, el amor fugaz, el amor sólo real y existente en mí, el amor culpable de la suerte de unos roces de labios, el amor mezclado con el miedo, el amor dividido por la amistad, el amor inaceptable, el amor rechazado y aun persistente...
No sé “qué” soy, imposible saberlo, supongo, si ni si quiera sé “quién” soy... solo sé que estoy en el peor proceso que pudo tocarme (aparte de la adolescencia, claro): el descubrimiento de mi sexualidad." 

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Nota de Autor: Ah, no arreglé nada del texto, ni la ortografía, por respeto a los años pasados y sus saberes. Tampoco hay dibujitos en esta entrada por el fallecimiento del Escaner y la carencia de cámara fotográfica. Tengan buen fin de semana. Abrazos.

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