No es menos cierto que vivimos en un mundo de apariencias, mostramos mil y una veces la cara que la sociedad quiere ver, privándonos de lo que en realidad queremos. Esta actitud la desarrollamos en todos los ámbitos de la vida, en el trabajo, en la familia, y por desgracia en el amor.
Muchas veces condicionamos el éxito de la relación afectiva al físico de la contra parte. La vanidad se ha apoderado de esta sociedad, sobre todo, y creo que nadie podría negármelo, en el mundo Diverso al que pertenecemos. Los gay, lesbianas, trans, bisexuales, son los primeros en seleccionar a sus parejas por condiciones físicas, antes incluso de conocer a la persona. Si bien el físico es un “plus” para que una persona atraiga a otra, muchas veces una de las personas de la relación, esconde o niega a la otra, porque no se puede imaginar que sus amigos o familia vean como es su pareja.
Los gay discriminamos con eufemismos tan dolorosos como cuando nos llaman maricones o fletos, entre nosotros designamos los grupos de locas fuertonas, o no es raro decir.. la pasiva, y sin dejar afuera el tema del peso o la estatura, incluso ponemos en jaque la virilidad de un posible amor según el porte de su pene. El mundo lésbico no se aleja mucho de esta discriminación interna, es poco probable que alguien no escuchara el termino camiona.
Lo anterior me lleva a razonar lo siguiente: muchos llevamos una “lucha” en pro de la no discriminación, de la tolerancia, del respeto y de que “amor es amor”, entonces porque muchos quiebres en la relación son porque uno sube de peso, o porque su ropa no combina, o porque su voz es muy aguda, o porque su pelo está mal cuidado. No considero que escapo de esta dinámica discriminatoria, estas palabras también son una recriminación hacia mi persona, pero afortunadamente este blog, me da el espacio para quizás reflexionar sobre el tema, y preguntarnos.. ¿¿¿¿Por qué nos discriminamos???
No quiero decir con esto que debamos aceptar “lo que venga”, sin embargo creo que muchas veces limitamos nuestra felicidad al atractivo de la otra persona, se que suena un cliché la frase "es feo, pero puta que es simpático"
Finalmente debemos pensar: luchamos por una libertad sexual, por amar a quienes deseamos, y demostrar nuestro afecto donde se nos de la regalada gana, pero a la vez nosotros mismos nos limitamos de encontrar ese tan anhelado amor, por que el físico, la vanidad y el que dirán interfieren, dejándonos con la incertidumbre de que quizás, ese fuerton o esa camiona, pudiese ser nuestra media naranja.
Hasta pronto.
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