4 de marzo de 2014

¿Y si fuera un poco más fácil?

Desde que me empoderé de todo este asunto Trans, y de lo mucho que amo haber nacido así, no he tenido el tiempo, o quizá no me he dado el tiempo de observar mis penas por serlo. Ser Trans y ser activista no quiere decir que no tenga el derecho o no tenga permiso para sentirme triste por esta
realidad que no cambiaría por nada, pero si pediría algunas cosas para cambiarle algunos aspectos.
No sé si cuando decirnos “Amo ser Trans” todos encuentran un “pero me gustaría” o un “me hubiese gustado”, personalmente amo ser Trans, pero hay cosas que hubiese preferido que estuvieran incluidas en el hecho de serlo. Claramente no se puede tener todo en esta vida, pero quizá podrían haberme dado una manito con esto.
No cambiaría nada de lo que he vivido, pero a veces en la soledad y el silencio de la noche recuerdo esas cosas que jamás podré hacer, porque la sociedad me lo impidió y porque el cuerpo no me lo permite.

1.       Colegio
Cuando hablo de colegio, no quiere decir que nunca fui al colegio, pero si hablo de jamás podré usar el uniforme acorde a mi género (que son uniformes dados por la construcción social del rol que nos asignan), jamás llegaré con los zapatos pelados por jugar futbol en los recreos, no rajaré el pantalón jugando por los pasillos, no saldré en el cuadro de Licenciatura de 8vo y 4to medio siendo yo y eso nadie me lo devolverá. No desfilaré por las calles de mi ciudad representando a mi colegio porque el asqueroso uniforme que era para mi no me gustaba.
¿Por qué nos cagan gran parte de nuestros recuerdos escolares con su binarismo pobre?

2.       Regalos de Navidad/Cumpleaños/Día del Niño/Otros
Pues claro, toda mi infancia recibí cosas rosas, muñecas que nunca usé, “cocinitas” que nunca quise utilizar. Recuerdo a modo personal dos hechos que pueden explicar esto, sin que lo malentiendan:
Último día de jardín, todos sentados en el piso esperando que entregan los respectivos regalos, yo con un paquetito en la mano mirando como mis compañeros abrían los suyos y salía una hermosa nave espacial con pilas que prendía sus luces y mis ojos llenos de ansiedad por tenerla en mis manos. Acto seguido, mis compañeritas abriendo sus regalos y salía una horrible muñeca con un canastito azul y frutas de mentira en ella…solo lloré y cuando lo recuerdo aún me duele. 
Segundo recuerdo, un día en la casa de mi Tío, los primos todos reunidos (en ese tiempo yo siendo la única mujer), mi Tío en sus manos sostiene esos álbumes de “Star Wars” más sobres de laminas para poder pegarle, era uno para cada uno, pero yo no recibí uno de esos, yo tenía uno de Tarzan porque era más de “señorita” (Hace un tiempo atrás le pude decir a mi Tío cuanto me dolió esa estupidez).
¿Quién carajo me devolverá esos tiempos?

3.       Juegos

Podría decir que jugué a todo cuando pequeño, pero podría haber sido mucho mejor sin un “Eso no juegan las mujeres”, “Las señoritas no hacen eso” ¡Qué mierda, por qué no puedo jugar si soy una persona, no una clasificación!

Esto no es una lista de reclamos, ni de cosas que “odio” de ser Trans, sino que cosas que no me permitieron y no pude hacer…y puede que sea muy feliz, pero son cosas que yo jamás podré tener. Solo son recuerdos que cuento hoy porque sirven para que no ocurran, o quizá para que otros entiendan, pero tiene un sabor amargo de vez en cuando.
Por último, hay algo que quisiera que no hubiese ocurrido, que fuera más fácil como es para muchos y este sería mi último punto (si pongo más, creerán que realmente no amo ser Trans)

4.       Hijxs
Este es un punto que a modo personal tengo que decir que me duele más que el resto. Sabemos perfectamente que el hecho de tener hijxs es algo muy personal y que no todas las personas quieren tenerlos, en mi caso siempre he querido tener. Se sabe que es algo muy difícil de cumplir, la ventaja de este punto comparado con los otros, es que es algo que puedo cumplir, costará, pero se podrá…el resto de puntos ya pasaron, no hay vuelta atrás. ¿Por qué no pude ser Trans pero con hijxs? Y me refiero “con hijxs” al hecho de poder tenerlos así como todxs. Recordemos que ser Trans en este país nos obliga a ser personas estériles, porque se les antoja que no podamos “parir”. (Deberíamos tener espermios y óvulos para elegir como tener hijxs ¿o es muy tonto lo que estoy diciendo?)

Para concluir, quisiera decir que realmente esas cosas que nos prohibieron hacer, los momentos que nos perdimos, lo que no pudimos hacer, lo que jamás haremos nos hace tener más ganas de un futuro mejor, para que el resto de la vida no tenga que estar privándome de momentos por culpa de un sistema que nos mata los momentos.