28 de septiembre de 2013

Discriminación entre los discriminados


No es menos cierto que vivimos en un mundo de apariencias, mostramos mil y una veces la cara que la sociedad quiere ver, privándonos de lo que en realidad queremos. Esta actitud la desarrollamos en todos los ámbitos de la vida, en el trabajo, en la familia, y por desgracia en el amor.
Muchas veces condicionamos el éxito de la relación afectiva al físico de la contra parte. La vanidad se ha apoderado de esta sociedad, sobre todo, y creo que nadie podría negármelo, en el mundo Diverso al que pertenecemos. Los gay, lesbianas, trans, bisexuales, son los primeros en seleccionar a sus parejas por condiciones físicas, antes incluso de conocer a la persona. Si bien el físico es un “plus” para que una persona atraiga a otra, muchas veces una de las personas de la relación, esconde o niega a la otra, porque no se puede imaginar que sus amigos o familia vean como es su pareja.
Los gay discriminamos con eufemismos tan dolorosos como cuando nos llaman maricones o fletos, entre nosotros designamos los grupos de locas fuertonas, o no es raro decir.. la pasiva, y sin dejar afuera el tema del peso o la estatura, incluso ponemos en jaque la virilidad de un posible amor según el porte de su pene. El mundo lésbico no se aleja mucho de esta discriminación interna, es poco probable que alguien no escuchara el termino camiona.
Lo anterior me lleva a razonar lo siguiente: muchos llevamos una “lucha” en pro de la no discriminación, de la tolerancia, del respeto y de que “amor es amor”, entonces porque muchos quiebres en la relación son porque uno sube de peso, o porque su ropa no combina, o porque su voz es muy aguda, o porque su pelo está mal cuidado. No considero que escapo de esta dinámica discriminatoria, estas palabras también son una recriminación hacia mi persona, pero afortunadamente este blog, me da el espacio para quizás reflexionar sobre el tema, y preguntarnos.. ¿¿¿¿Por qué nos discriminamos???
No quiero decir con esto que debamos aceptar “lo que venga”, sin embargo creo que muchas veces limitamos nuestra felicidad al atractivo de la otra persona, se que suena un cliché la frase "es feo, pero puta que es simpático"


.. sin embargo esto no basta para poder llegar a quererlo o quererla.
Finalmente debemos pensar: luchamos por una libertad sexual, por amar a quienes deseamos, y demostrar nuestro afecto donde se nos de la regalada gana, pero a la vez nosotros mismos nos limitamos de encontrar ese tan anhelado amor, por que el físico, la vanidad y el que dirán interfieren, dejándonos con la incertidumbre de que quizás, ese fuerton o esa camiona, pudiese ser nuestra media naranja.
Hasta pronto.

25 de septiembre de 2013

Volver a nacer

A lo largo de mi vida me he cruzado muchas veces con el tema de “volver a nacer” o “nacer de nuevo”, ya sea a partir de frases dichas por otras personas o porque yo misma me lo he planteado. Primero que nada, quiero dejar claro que aquí no hago más que expresar mi punto de vista, y en ningún momento pretendo representar a todxs lxs trans con esta manera de pensar. Esto lo digo porque también me he encontrado con varias personas trans que tienen una visión con la que no comparto mucho, lo que demuestra la diversidad de pensamiento que hay en este grupo humano como en cualquier otro.

Quería hablar de esto ya que hace unas semanas se cumplió un año desde que me realicé la tan ansiada (por mí) cirugía de reasignación genital, más conocida como vaginoplastía (o vulgarmente, y de manera errónea, como “cirugía de cambio de sexo”), y es precisamente este hito el que ha hecho que mucha gente me hable sobre cómo volví a nacer aquel día. Para mí obviamente éste fue uno de los sucesos más importantes de mi vida y, de cierta manera, marcó un antes y un después en mi vida, pero no de la manera que mucha gente cree.

Mucho tiempo antes de siquiera soñar con pasar por la cirugía, cuando aún vivía entre miedos y represiones, imaginaba que tenía que literalmente nacer de nuevo para poder ser lo que yo sentía en mi interior. Pensaba en que cuando me muriera, volvería a nacer siendo mujer y esta vez sí que podría disfrutar la vida, por lo que más de una vez me planteé apurar ese proceso de morir. Obviamente no llegué a hacerlo y ahora miro hacia atrás con ternura esa especie de inocencia que tenía en ese momento y como trataba de escaparme de la realidad soñando cosas fantasiosas.

Más adelante, a medida que iba creciendo y entendiendo de qué se trataba lo mío, empecé a plantearme lo de las hormonas, cirugías y todo ese asunto que pasamos lxs trans. Veía todo como un objetivo lejano, pero que una vez que lo lograra sería como un nuevo comienzo para mí. Pensaba que podría partir de cero, en un lugar nuevo y donde nadie supiera mi pasado. Otra vez estaba siendo fantasiosa, ya que ahora sé que soy incapaz de borrar mi historia, mi pasado.

Una frase que digo mucho es que yo soy lo que soy, gracias a lo que alguna vez fui. Yo no sería la mujer que he ido construyendo estos años, la que muchos conocieron en mis comienzos o ahora ya más empoderada, si no hubiese sido ese niño o ese hombre que fui. Es por esto que no puedo borrar de mi memoria todo lo que viví como Cristóbal, toda la gente que conocí, todas los lugares que visité. Lo que resta de mi vida lo viviré como Violeta, como lo que siempre sentí en mi interior, pero orgullosa de tener una historia rica en experiencias que no muchas personas han tenido la suerte de vivir, aunque haya tenido sus momentos de sufrimiento y haya deseado no seguir viviendo así.

Debido a todo esto, es que me ha venido a la memoria lo que me ha dicho mucha gente sobre el tema de volver a nacer. ¿Era necesario volver a nacer para ser mujer? A estas alturas puedo decir firmemente que no. Mi vida es un proceso, un camino por el que he ido TRANSitando y que he tenido que recorrerlo enterito para llegar donde estoy. No ganaba nada con empezar de cero si ya tenía parte del camino andado.

Como dije antes, la operación fue algo muy importante para mí y que hizo que cumpliera un sueño que había tenido toda mi vida. Quería por fin reconciliarme con mi cuerpo y sentirme en paz con una parte de mí que aún no sintonizaba con el resto. Pero, en resumen, no fue más que eso: una cirugía mayor que hizo cambios notorios en mi corporalidad y que afectó muchos aspectos de mi vida, como son mi confianza, mi libertad para disfrutar de mi sexualidad o la paz con mi cuerpo. Fueron ese tipo de experiencias personales las consecuencias de esa operación y no el hecho de que yo a partir de ese día sea una “mujer de verdad” o que por fin haya vuelto a nacer.

Yo desperté en esa habitación del hospital hace poco más de un año no sintiéndome más mujer de lo que era antes, si no que con un simple sentimiento de liberación y tranquilidad porque de cierta manera me sacaba un peso de encima. Se cerró un capítulo de mi vida, es cierto, pero inmediatamente comenzó uno nuevo lleno de sueños por cumplir, luchas que continúan y motivos para vivir. Yo no nací de nuevo aquel día, sólo dí un paso más en este camino que me tocó recorrer, y espero estar a la altura de lo que se viene.


15 de septiembre de 2013

Y de tal manera amo Dios al MUNDO

Yo me declaro una persona creyente, creo en Dios y en el amor que el tiene por todos en este mundo. No soy un creacionista, también creo en la evolución del hombre, pero para mí existe una energía universal que nos ayuda en determinados momentos, así como también nos pone pruebas. En mi caso esta energía es Dios, para otros puede ser el Karma, o el gran arquitecto, o Buda o Ala, sin embargo muchos no creen en nada de esto y francamente me da rabia.
Las IGLESIAS del mundo se han dedicado a manosear la religión y la biblia, como siempre desde el punto de vista más subjetivo, buscando cumplir con sus propósitos de una manera egoísta, apartando a los que de verdad necesitan ser escuchados, de aquellos que son LUZ EN EL MUNDO.
Utilizan el antiguo y el nuevo testamento de manera que recriminan la homosexualidad, y nos ven como personas que necesitan ayuda y compasión, y que merecemos ser “perdonados”. Creo que es importante que comprendan todas las personas pertenecientes al mundo LGTB que son los HOMBRES los que discriminan, no es Dios.
Si revisan el nuevo testamento donde aparecen las escrituras de las enseñanzas de Jesús, podrán ver que no menciona nada respecto de los homosexuales, critica a los ricos, a los egoístas, a aquellos que son malos de corazón y de alma, porque finalmente eso es lo que a Mi Dios le interesa, ver que sus “hijos” son buenos de corazón.
Generalmente las iglesias usan dos argumentos para denostar el comportamiento homosexual, lo que provoca lógicamente que muchos jóvenes que creían en Dios o en alguna fuerza universal, dejen de hacerlo, porque solo escuchan que este los rechaza y lo repudia.
El primer argumento que utilizan es la destrucción de Sodoma y Gomorra (Génesis 19.1-38). No es menos cierto que Sodoma lleva su nombre por la práctica de la sodomía, sin embargo en el mismo libro de Génesis del antiguo testamento, nadie se detiene en el dialogo que tiene Dios con Abraham antes de la destrucción. En dicha conversación Dios siempre está dispuesto a que se salven los que son de buen corazón, y por ello envía ángeles a buscar personas que no estén contaminados. Ambas ciudades estaban marcadas por la corrupción en un término general, es muy distinto mantener relaciones con un hombre fruto del amor o al menos de manera consentida, a realizar violaciones y raptos de muchachos para ser utilizados como esclavos sexuales.
Así entonces al entrar estos ángeles encuentran solo una familia de buen corazón, que están dispuestos a sacrificarse para defender a estos forasteros de aquellos que su alma estaba corrompida. Dicha familia se salva, y Dios elimina a Sodoma y Gomorra para que la maldad que había en sus almas, no se esparza por el mundo.
Bueno hasta el minuto no he visto caer ningún meteorito sobre mi casa, por lo que la Iglesia manoseando este pasaje bíblico condena la Sodomía en general, sin detenerse a analizar las verdaderas causas de la extinción de esas ciudades.
Otro argumento, mucho más terrible y temible, es el señalado en el libro de Levítico, también del antiguo testamento, donde establecen que "No te echarás con varón como con mujer; es abominación" (Levítico, 18:22). Este argumento es lejos el más perverso, pues si se detienen a leer el texto en el que está escrito, verán que también acepta los golpes a las esposas e hijos desobedientes, permite la esclavitud, y en ciertos casos aprueba el uso de la violencia sexual. Perdónenme pero el Dios que yo conozco es un Dios de amor, esta “hermosa” escritura que es la biblia, fue redactada por hombres que en atención a su contexto social en aquella época simplemente establecieron las pautas “morales” de aquel entonces en el “nombre de Dios”.
Por lo anterior quiero volver al nuevo testamento, donde Jesús en ningún caso repudia directamente la homosexualidad, es más, en un pasaje esté cura al siervo de un centurión, teniendo según algunos teólogos, pleno conocimiento de que ellos eran pareja. Al ser solicitado Jesús para que sanara al enfermo, este solo responde: Tu FE en mi lo a curado.
Así entonces, mis palabras buscan demostrarles que no deben perder la FE, las iglesias y los dogmas religiosos, han provocado siempre grandes catástrofes, pero no olviden que han sido los LÍDERES de las distintas religiones los que han promovido esas desgracias. Cada día pregúntense por que están vivos, porque Dios no lanza fuego y azufre sobre nosotros, porque nos permite ser felices, porque nos da la opción incluso de que yo escriba y ustedes lean estas líneas, porque no simplemente nos elimina de la faz de la tierra y deja solo a los que son “correctos”. No dejen de creer por que los hombres los rechazan, ellos son los pobres de corazón que no logran comprender la felicidad de sus semejantes.
No elijan entre aceptar ser homosexuales, lesbianas, transexuales o bisexuales y creer en Dios, recuerden que: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16)
Finalmente pueden ver un sacrificio por amor, donde Dios omnipresente, otorga a su hijo para darnos paz, por ello no importa nuestra orientación sexual o identidad de género, a Dios le importa que tengamos FE, sean cristianos o no, al menos acepten que nos merecemos las bendiciones que otros nos quieren quitar, no dejen que sus corazones se endurezcan por el odio que otros nos profesas, piensen en Jesús, en su dolor, y en la lucha de este por llevarnos a su reino.


Hasta la próxima y felices fiestas patrias.

8 de septiembre de 2013

«Un Cuerpo Equivocado»


Antes de saber qué nombre tenía mi realidad, mucho tiempo explicaba que era transexual diciendo esa típica frase que más de alguna persona Trans ha dicho durante su vida «Nací en un cuerpo equivocado»  Ha pasado mucho tiempo de que dejé de explicarlo de ese modo, pero hoy me pregunto ¿Qué es lo equivocado? ¿Mi cuerpo es el equivocado? ¿Soy yo el equivocado? ¿Quién está equivocado? Y todas estas preguntas me llevaron a una sola respuesta «La Sociedad equivocada».

Desde pequeños nos están enseñando que es lo que NO tenemos que hacer de acuerdo a nuestro sexo biológico, y nos llenan de negaciones (“Las niñas NO juegan al fútbol” “Los niños NO lloran”) pero ¿quién nos enseña lo que SÍ tenemos que ser? Y claro está que si nos enseñan en algunos casos como tenemos que ser, pero siempre pendientes de nuestro sexo biológico, pero conmigo y con muchos esa sociedad se equivocó.

Este “cuerpo equivocado” descubrí que era el perfecto para quebrar ese sistema, para romperle la mano al destino y demostrarle a esta sociedad que no había error, yo nací en el momento indicado, en el cuerpo indicado para ser quién puedo ser hoy en día. Claro está que la sociedad se encargó de que me costara llegar a lo que soy hoy, pero toda esa lucha nos hace ser siempre mejores personas.

Se sabe que las personas Trans están más propensas al suicidio, y muchos lo hemos vivido por el solo hecho de creer que este “error” nunca nos dejará ser feliz, ni cumplir nuestros sueños, que nos harán daño, y un sinfín de temores que vivimos a diario, esos temores que déjenme decirles, la sociedad nos los da y nadie se hace responsable de aquéllas personas Trans que van abandonando la lucha, porque se limpian las manos luego de decir u hacer daño.

Las personas Trans no nacemos en “un cuerpo equivocado”, nacemos con las herramientas equivocadas para levantarnos día a día y continuar la lucha, nacimos con las puertas cerradas por el sistema, pero con el tiempo nos empezamos a dar cuenta que las ventanas no se nos abren solas, las tenemos que forzar a abrir para demostrar que lo que dijo alguna vez un médico, no era realmente lo que tenía que ser hoy en día, y las tenemos que abrir con la frente en alto y demostrando que este “error” no es más que un ser que tiene ganas de vivir con los mismos derechos, respeto y dignidad que todxs. Que al nacer como persona Trans no estamos destinados a un trato distinto, sino al mismo trato respetando quienes somos SIN importar lo que tenga o no entre las piernas.

Realmente no nací en un cuerpo equivocado, yo nací en una sociedad equivocada, una sociedad en donde es normal que la Iglesia oculte los abusos que cometen con los niños,  donde es normal que los políticos hablen para el pueblo pero trabajan contra el pueblo, donde también es normal que hablen de amor y al mismo tiempo prohíban que las parejas del mismo sexo se puedan amar con libertad, una sociedad que calla las voces por temor a que la gente sepa la verdad de esta realidad que muchos aún no pueden ver. Entonces ¿Quién es el equivocado?

5 de septiembre de 2013

El Dilema: Trans o no Trans

Luego de tantos altibajos este último tiempo, la última visita al médico fue un raro respiro. Gabriel y yo obtuvimos fecha para la “histerectomía”-tema que profundizaré a futuro-; lo interesante de esta instancia es que el médico que nos trata nos pidió llevarle escrito “qué es, para nosotros, ser Trans”. Lo cual me ha dejado pensando bastante, con Gabriel pensamos entregarle algo mucho más completo, casi un informe de nuestras perspectivas, sin embargo este escrito me sirve de antesala. 
Un gusto y espero disfruten esta lectura.


Trans. Se supone que “Trans” es un término paragua que une otros conceptos como Travesti, Transgénerx, Transexual, Genderqueer, entre otros. Así mismo “Trans” vendría a ser otro concepto más dentro de ese paragua, como respuesta a la huída del binarismo de género.

Para entender todo esto, considero, es necesario aclarar primero qué es Género e Identidad de Género.

Bien simple: el Género es una creación social (sí, la inventaron), para normar cuerpos en cuanto a acciones permitidas, comportamientos, incluso pensares, formas de expresarse, etc, de acuerdo a la cultura de un lugar determinado. Definieron estas formas de dos modos: Femenino y Masculino; los cuales debiesen corresponder a “Mujer-Femenina” y “Hombre-Masculino”.

La Identidad de género es, según Los Principios de Yogyakarta, la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales.

En lo personal me autodefino –cuando me veo en la obligación- como una persona Trans. No estoy de acuerdo con el modo en que los seres humanos han categorizado y obligado a ser las mentes, los cuerpos y formas de ser: Ser Mujer u Hombre hoy en día es una carga, una obligación de roles y comportamientos absurdos, si te sales de esas líneas obtienes rechazo social y castigo. Como ocurre con las personas Trans que inician un tránsito de género, por ejemplo, son rechazadas por ambigüedad y luego bien recibidas cuando vuelven a parecer y verse “coherentes” al molde “hombre-masculino-heterosexual” o “mujer-femenina-heterosexual”; obligándoles, también, a rechazar su cuerpo (el mito del cuerpo equivocado, y que no deben disfrutarlo), negando nuestras posibilidades de reproducción –pasando a llevar uno de los derechos humanos fundamentales-, ya que se supone debemos repudiar todo lo que sea del “sexo contrario”, dándoles género a los aparatos reproductivos. Éstas visiones estructuradas y rígidas en las formas de ser son la violencia que afecta directamente la psicología de todas las personas, coartando sus formas de ser y sus capacidades de expresión, hoy en día ser Trans es visto como una enfermedad mental, ¿pero con tanta estructura INVENTADA, quién es el loco, aquél que sin pensar sigue haciendo lo que le imponen o quien es como quiere y lucha por ser libre de toda imposición?
Ocurre también con mujeres masculinas, u hombres femeninos, o en peor caso frases absurdas al ver una Trans-Lesbiana o un Trans-Gay: “¿por qué no se quedaron como estaban antes mejor?”.

Cabe destacar que el Género no obliga la Orientación Sexual, cada humano sea como sea que se sienta puede amar a otro humano sea como sea que se sienta también. El cómo se identifiquen no tiene nada que ver con quién les guste. 

Tampoco estoy de acuerdo en lo de femenino-masculino, imagino lo horrible que sería un ser humano sólo femenino, o masculino, sin degradé… Considero que todos somos femeninos y masculinos, pues uno no escapa del otro, por ende estas invenciones no hacen más que estructurar absurdamente la mente. Mejor libremente vivir las emociones como vengan, sin preocuparse de parecer más o menos mascufemeninos. Creo que lo más importante en esta vida es ser legítimo con unx, respetando al resto y a nosotrxs mismxs, no hay nada mejor que ser unx, viviendo de frente. ¿Para qué cohartarse el hacer decir o pensar algo, porque el resto cree que es incorrecto?
 

Para mí, todxs somos Trans: Pues díganme ustedes, ¿quién no hace una performance de género? Todxs nos arreglamos de acuerdo a nuestros gustos, y éstos ya vienen categorizados en un género, por ende, si optamos entre una cosa y no otra, estamos ejerciendo nuestro deseo íntimo de ser, lo que nos convertiría en otro Trans más. La pregunta es, ¿qué tanto hacen caso ustedes a sus deseos de ser y qué cosas hacen porque “deben hacerlas”?