Creo que el
hecho de ser homosexual nos hace a todos distintos, especiales y únicos, todos tenemos
la misma finalidad que es ser felices, pero el camino para llegar a ella es lo
que nos diferencia. Para algunos es un lecho de rosas para otros una senda de
espinas.
Sin duda
debemos enfrentarnos a mayores problemas que el común de los niños,
adolescentes y adultos.
En el
colegio nos enfrentamos a ser señalados con el dedo por preferir estar con
niñas y no con los compañeritos (quiero aclarar que en todo momento hablaré de
mi experiencia personal, que no necesariamente es la regla general), luego en
la adolescencia puedes decidir: mantener la situación de burlas y terminar
odiándote a ti mismo o dar un grito desesperado de auxilio que puede salvar no
sólo tu bienestar físico sino también tu alma.
En mi caso
opté por la segunda opción, se cortó el hilo y me cambie de colegio a uno donde
me esperaba la paz, la alegría y la felicidad, nunca ajena de los conflictos
propios de la adolescencia. Aprendí a ser yo fuera como fuese, acepté lo que
soy y traté de visualizar mi vida a futuro. Todo esto por supuesto en mi fuero
interno, pero ya con la conciencia de que no importaba nada ni nadie, yo sabía
que era gay y sería feliz siéndolo.
Al ingresar
a la universidad, me embargó la emoción al descubrir que mis pesares no eran
exclusivos, sino que muchos como yo habían pasado por situaciones iguales o
peores a las mías, y yo podía verlos ahora felices, tranquilos.
Los años de universidad sin lugar a dudas
fueron los de mayor felicidad en mi vida hasta ahora, un grupo de amigos que me
apoyaba en cada locura y que lo siguen haciendo, quienes fueron mis confidentes
respecto de mi condición sexual, que cuando se los confesé, su reacción fue
“bien por ti”, nada cambió entre notros.
Dentro de
estos años conocí el amor y el desamor, la traición, el sexo, la felicidad y el
dolor, bien dicen que los gay aman intensamente, yo al menos me clasifico en
esa categoría, cuando me enamoro lo hago del todo.
La vida
sigue e ingresé al mundo laboral, donde le confesé a mi jefa y colegas mi
condición y al igual que con el resto de la gente nada cambió, al contrario se
sintieron más libres de hablar de sus cosas, así como yo también pude hablar de
mis miedos, de mis amores y desamores y por supuesto de las experiencias
divertidas que a mis 25 años he de admitir, no son pocas.
Antes de
referirme al título de este escrito quise explicarles algo de mi vida, que poco
a poco les iré detallando en las próximas publicaciones y las relacionaré con
la sociedad en general, pues yo vivo al igual que ustedes en un sólo planeta
llamado Tierra, donde existen grupos políticos, grupos religiosos,
enfermedades, etc. que no son ajenas a mí ni a nadie.
¿Por qué X-GAY?
Creo que
todos conocen el cómic de los X-Men, humanos con habilidades especiales, pues
bien siempre se ha señalado que los homosexuales somos distintos, desde mi
punto de vista somos una evolución, al igual que las historietas de ficción de
los hombres X.
Estos seres
son conocidos por poseer súper poderes, los cuales el humano común no tiene y que por lo mismo
teme, lo que provoca que estos denominados “mutantes” sean perseguidos,
aislados y muy poco comprendidos.
No quiero
que piensen que me considero un mutante, pero sí me considero un X-MEN pues
sufrimos muchas veces el doble que el resto de las personas, y aun así
continuamos con una sonrisa en la cara, porque además muchas veces nos temen,
nos aíslan, nos matan (cabe recordar el holocausto nazi) y todo simplemente porque
ser como somos está lejos de su comprensión.
Creo que
ser un X-GAY es bueno, significa que no hay prueba que no se pueda superar,
significa que nací para luchar y ganar, significa que pese a ser un
incomprendido debemos explicarles que somos iguales, y que la diferencia que
nos separa nos enriquece como personas.
Por eso que
siempre he comparado a los homosexuales con los hombres X, y al igual que en
las películas, cómic y series televisivas, los hombres X no mueren, no se
cansan y siempre están dispuestos a ayudarse unos a otros e incluso aquellos
que no los aceptan.
Espero
logren comprender mi razonamiento y acepten que hemos nacido para ser fuertes y
para llevar una lucha incluso en la soledad, que tenga siempre como objetivo
llevarnos a la felicidad.
Finalmente
quiero preguntarles ¿Qué tipo de X- GAY consideran que son ustedes?
Hasta la
próxima
Iñaki

jaja, pensé que iba a ser una columna sobre gente que trata de cambiar su sexualidad XD!
ResponderEliminarMe gustó :3. Los X-men son un proxy para todas las minorías, pero creo que la que representan más claramente son los homosexuales, ya que se descubren dentro de "familias normales" y tienen que encontrar dónde pertenecer.