28 de agosto de 2013

X - GAY

Creo que el hecho de ser homosexual nos hace a todos distintos, especiales y únicos, todos tenemos la misma finalidad que es ser felices, pero el camino para llegar a ella es lo que nos diferencia. Para algunos es un lecho de rosas para otros una senda de espinas.
Sin duda debemos enfrentarnos a mayores problemas que el común de los niños, adolescentes y adultos.
En el colegio nos enfrentamos a ser señalados con el dedo por preferir estar con niñas y no con los compañeritos (quiero aclarar que en todo momento hablaré de mi experiencia personal, que no necesariamente es la regla general), luego en la adolescencia puedes decidir: mantener la situación de burlas y terminar odiándote a ti mismo o dar un grito desesperado de auxilio que puede salvar no sólo tu bienestar físico sino también tu alma.
En mi caso opté por la segunda opción, se cortó el hilo y me cambie de colegio a uno donde me esperaba la paz, la alegría y la felicidad, nunca ajena de los conflictos propios de la adolescencia. Aprendí a ser yo fuera como fuese, acepté lo que soy y traté de visualizar mi vida a futuro. Todo esto por supuesto en mi fuero interno, pero ya con la conciencia de que no importaba nada ni nadie, yo sabía que era gay y sería feliz siéndolo.
Al ingresar a la universidad, me embargó la emoción al descubrir que mis pesares no eran exclusivos, sino que muchos como yo habían pasado por situaciones iguales o peores a las mías, y yo podía verlos ahora felices, tranquilos.
 Los años de universidad sin lugar a dudas fueron los de mayor felicidad en mi vida hasta ahora, un grupo de amigos que me apoyaba en cada locura y que lo siguen haciendo, quienes fueron mis confidentes respecto de mi condición sexual, que cuando se los confesé, su reacción fue “bien por ti”, nada cambió entre notros.
Dentro de estos años conocí el amor y el desamor, la traición, el sexo, la felicidad y el dolor, bien dicen que los gay aman intensamente, yo al menos me clasifico en esa categoría, cuando me enamoro lo hago del todo.
La vida sigue e ingresé al mundo laboral, donde le confesé a mi jefa y colegas mi condición y al igual que con el resto de la gente nada cambió, al contrario se sintieron más libres de hablar de sus cosas, así como yo también pude hablar de mis miedos, de mis amores y desamores y por supuesto de las experiencias divertidas que a mis 25 años he de admitir, no son pocas.

Antes de referirme al título de este escrito quise explicarles algo de mi vida, que poco a poco les iré detallando en las próximas publicaciones y las relacionaré con la sociedad en general, pues yo vivo al igual que ustedes en un sólo planeta llamado Tierra, donde existen grupos políticos, grupos religiosos, enfermedades, etc. que no son ajenas a mí ni a nadie.

¿Por qué X-GAY?
Creo que todos conocen el cómic de los X-Men, humanos con habilidades especiales, pues bien siempre se ha señalado que los homosexuales somos distintos, desde mi punto de vista somos una evolución, al igual que las historietas de ficción de los hombres X.
Estos seres son conocidos por poseer súper poderes, los cuales  el humano común no tiene y que por lo mismo teme, lo que provoca que estos denominados “mutantes” sean perseguidos, aislados y muy poco comprendidos.
No quiero que piensen que me considero un mutante, pero sí me considero un X-MEN pues sufrimos muchas veces el doble que el resto de las personas, y aun así continuamos con una sonrisa en la cara, porque además muchas veces nos temen, nos aíslan, nos matan (cabe recordar el holocausto nazi) y todo simplemente porque ser como somos está lejos de su comprensión.
Creo que ser un X-GAY es bueno, significa que no hay prueba que no se pueda superar, significa que nací para luchar y ganar, significa que pese a ser un incomprendido debemos explicarles que somos iguales, y que la diferencia que nos separa nos enriquece como personas.
Por eso que siempre he comparado a los homosexuales con los hombres X, y al igual que en las películas, cómic y series televisivas, los hombres X no mueren, no se cansan y siempre están dispuestos a ayudarse unos a otros e incluso aquellos que no los aceptan.
Espero logren comprender mi razonamiento y acepten que hemos nacido para ser fuertes y para llevar una lucha incluso en la soledad, que tenga siempre como objetivo llevarnos a la felicidad.
Finalmente quiero preguntarles ¿Qué tipo de X- GAY consideran que son ustedes?

Hasta la próxima


Iñaki
 

1 comentario:

  1. jaja, pensé que iba a ser una columna sobre gente que trata de cambiar su sexualidad XD!
    Me gustó :3. Los X-men son un proxy para todas las minorías, pero creo que la que representan más claramente son los homosexuales, ya que se descubren dentro de "familias normales" y tienen que encontrar dónde pertenecer.

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